Heredar una vivienda implica afrontar varios trámites legales y fiscales antes de poder venderla, alquilarla o disfrutar de ella. Conocer los impuestos, los plazos y los errores más habituales te ayudará a evitar problemas y a tomar mejores decisiones desde el primer momento.
En esta guía te explicamos los impuestos que debes pagar, los plazos más importantes y los errores que conviene evitar, especialmente si estás pensando en vender la vivienda.
¿Qué ocurre cuando heredas una vivienda?
Cuando una persona fallece, sus bienes pasan a sus herederos conforme al testamento o, si no existe, según la legislación vigente.
Para poder disponer de la vivienda es necesario realizar varios trámites, entre ellos aceptar la herencia, liquidar los impuestos correspondientes e inscribir el inmueble en el Registro de la Propiedad. Antes de aceptar, también es recomendable comprobar si la vivienda tiene hipotecas, embargos o cualquier otra carga pendiente.
Impuestos que debes pagar al heredar una vivienda
Uno de los aspectos que más preocupa a los herederos es el coste fiscal de la herencia. Los principales impuestos y gastos son los siguientes:
Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones
Es el impuesto principal que grava la herencia. Su importe depende de la comunidad autónoma donde tribute, del valor de los bienes heredados, del grado de parentesco con el fallecido y de las bonificaciones aplicables. Por este motivo, el coste puede variar considerablemente entre unas comunidades y otras.
Plusvalía municipal
Además del Impuesto de Sucesiones, normalmente también debe abonarse la plusvalía municipal (Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana), gestionada por el ayuntamiento donde se encuentra la vivienda.
Otros gastos
A estos impuestos hay que sumar otros costes habituales, como los honorarios notariales, la inscripción en el Registro de la Propiedad o, si se desea, los servicios de una gestoría que facilite los trámites.
Plazos importantes que no debes olvidar
El plazo general para presentar el Impuesto de Sucesiones es de seis meses desde la fecha del fallecimiento. Si es necesario disponer de más tiempo, puede solicitarse una prórroga de otros seis meses, siempre que se pida antes de que finalicen los cinco primeros meses.
Respetar estos plazos es fundamental para evitar recargos, intereses o posibles sanciones.
Errores frecuentes al heredar una vivienda
Algunos errores pueden suponer un importante coste económico o retrasar todo el proceso.
Uno de los más habituales es aceptar la herencia sin comprobar previamente si la vivienda tiene cargas pendientes, como una hipoteca, deudas con la comunidad de propietarios o embargos.
También es frecuente dejar pasar los plazos para liquidar los impuestos, lo que puede generar recargos e intereses.
Otro error muy común consiste en vender la vivienda sin conocer su valor real de mercado. Fijar un precio incorrecto puede hacer que el inmueble permanezca meses sin vender o que se venda por debajo de su valor.
Cuando existen varios herederos, también conviene alcanzar acuerdos desde el principio sobre el futuro de la vivienda para evitar conflictos posteriores.
¿Qué puedes hacer con una vivienda heredada?
Una vez finalizados los trámites, puedes decidir qué hacer con el inmueble según tus necesidades.
Si no tienes intención de utilizarlo, venderlo puede ser la opción más interesante para obtener liquidez. También puedes alquilarlo y obtener una renta periódica o conservarlo como parte de tu patrimonio si consideras que es la mejor alternativa.
La decisión dependerá de la situación personal de los herederos, del estado de la vivienda y de las condiciones del mercado inmobiliario.
¿Por qué valorar una vivienda heredada antes de venderla?
Antes de poner una vivienda heredada a la venta, es recomendable conocer su valor de mercado.
Una valoración profesional permite fijar un precio competitivo, facilitar el acuerdo entre los herederos y aumentar las posibilidades de vender en un plazo razonable sin renunciar al valor real del inmueble.
Además, contar con información objetiva ayuda a tomar decisiones con mayor seguridad y evita negociar desde una referencia de precio poco realista.
Conclusión
Heredar una vivienda implica cumplir con varios trámites, pagar determinados impuestos y respetar unos plazos concretos. Actuar con información y planificación te permitirá evitar errores y gestionar la herencia con mayor tranquilidad.
Si estás pensando en vender una vivienda heredada, en hellofinca podemos ayudarte con una valoración gratuita y sin compromiso para que conozcas su valor real de mercado y tomes la mejor decisión.






